Acoso físico
Golpes, empujones o acciones que lastiman a una persona o dañan sus pertenencias.
Ninguna persona merece sentir miedo al ir a la escuela. Reconocer el acoso, hablar sobre él y actuar a tiempo ayuda a construir un espacio seguro para todos.
Identificar el acoso Cómo prevenirloIgnorar el acoso no lo soluciona. Escuchar, apoyar y pedir ayuda puede cambiar la experiencia de una persona que está pasando por una situación difícil.
Puede ocurrir en el salón, en los pasillos, fuera de la escuela o por internet. Conocer sus formas nos permite actuar y buscar apoyo oportunamente.
Golpes, empujones o acciones que lastiman a una persona o dañan sus pertenencias.
Insultos, amenazas, burlas y apodos ofensivos que buscan humillar.
Excluir intencionalmente a alguien, difundir rumores o perjudicar sus relaciones.
Hostigar, amenazar o humillar mediante redes sociales, mensajes o plataformas digitales.
Intimidación y manipulación que pueden provocar miedo o inseguridad.
Comentarios, insinuaciones o conductas sexuales no deseadas.
Una comunidad escolar respetuosa se construye con las decisiones que tomamos todos los días.
Evita insultos, amenazas y burlas. Respeta las diferencias de cada persona.
No compartas rumores ni contenido humillante. Acompaña a quien necesite ayuda.
Informa a docentes, orientadores o familiares cuando veas una situación de acoso.
Si sufres acoso o ves que alguien lo está viviendo, busca apoyo. Hablar con una persona adulta de confianza es un paso importante para detener la situación.
Acoso social